Rubén y Vanessa y... ¡Una boda vikinga en toda regla!

Rubén & Vanessa

Empecemos por la ceremonia, ya que no fue una cualquiera, sino la oficiada por David, uno de los mejores amigos de Rubén y, si de algo podemos estar convencidos después de vivir una boda al estilo vikingo como la de Rubén y Vanessa, es que David los ama y conoce con locura. ¿Y eso por qué? Por muchas razones; sin embargo, de todas ellas, podemos destacar el hecho de que David sabía que casarse en medio de un precioso y frondoso bosque como el de El Clar del Bosc, justo un 26, no era un mero accidente o casualidad.

Los árboles, esos maravillosos seres capaces de tejer raíces, caminos y destinos que se entrelazan entre sí hasta formar grandes bosques, como lo hacen las nuevas familias, son el analogismo perfecto para definir, en sólo un párrafo, a los dos enamorados.

La complicidad, el cariño y las miradas que se cruzaron ese día Rubén y Vanesa, delataban, sin lugar a dudas, las experiencias e historias vividas que han ido enraizando durante los más de 12 años que llevan juntos.

Seguro que para aquellos que no hayan tenido la oportunidad de conocer a los novios vikingos, un 26 de abril o un 26 de cualquier mes, esa fecha pasa desapercibida, convirtiéndose en un 26 más del calendario. Mas para Rubén y Vanessa, los 26 son más que dos números pares; son la suma de dos grandes recuerdos. El primero, el de Escocia, donde Rubén finalmente se envalentonó, como buen vikingo que es, para pedir matrimonio a su alma gemela, mejor amiga y espléndida novia vikinga, Vanessa. Y el segundo, el de su alianza oficial ante todas aquellas personas con un vínculo especial con los dos vikingos.

La naturalidadfrescura y espontaneidad; tanto de los novios, invitados, familiares como del entorno donde tuvo lugar la celebración, con la que pudimos trabajar como fotógrafos de bodas; ese 26 de abril de 2019, no se olvidará jamás.

Gracias, una vez más, por dejarnos formar parte de vuestras únicas y auténticas historias de amor en un solo día…

¡Vuestro día!


Diana y Cristian ¡Una boda al natural!

Diana y Cristian

Todos queremos tener recuerdos que hagan reírllorar, recordar esos momentos, con la sensación y satisfacción, con la que cualquiera que haya recibido un bonito regalo, disfruta y sonríe como un niño pequeño. Al natural.

Esa espontaneidad lo es todo. Tanto para nosotros, como fotógrafos de boda, como para Diana y Cristian en su día de sonrisas, carcajadas y cascadas de sentimientos vivos e intensos atrapados para siempre, sin el permiso del paso del tiempo.

Los familiares, amigos e invitados de Diana y Cristian, no nos dejaron indiferentes. Ya fuese por las despampanantes pamelas, a conjunto con los extravagantes y sofisticados vestidos, con los que las invitadas presumieron con la increíble soltura, estilismo y naturalidad, de quién los lleva puestos cada día de la semana, o por los distinguidos trajes que cada invitado lucía ese día, con la gracia única que define a cada uno de ellos, por sus gestos, abrazos, bromas y todo el cariño hacia la refrescante pareja de enamorados.

Después de una bonita balada de dos “sí quiero”, una unión sincera y muchos abrazos, en el Monasterio de Sant Cugat, nos trasladamos a una canción cañera de diversión y celebración, en el majestuoso castillo de La Baronía. Sin duda, el sitio perfecto que todo fanático del ‘dance’ debería pisar, por lo menos, una vez en su vida. ¿Y qué mejor que en el día de tu boda?

¡Pero no nos vayamos tan lejos! Hablemos pues, del banquete que tuvo lugar bajo la lluvia, en el que se requirió de conocimientos técnicos, artísticos y fotoperiodísticos, por parte de nuestro equipo fotográfico, para poder captar con exactitud y rapidez, los momentos más espontáneos y naturales de la boda.

No hay muchas noches como la del 25 de mayo. Para ser honestos, no hay ninguna igual. Fue un anochecer que se vivió, realmente, como si no hubiese un mañana. Se vivió de corazón. Lo que se desencadenó, a partir del baile nupcial de los novios, fue una innumerable cantidad de historias, risas y anécdotas, como la de las gloriosas hamburguesas de McDonald’s, en mitad de la noche. El mejor sustento para todo ser hambriento a las 0:00h y con ganas de bailar hasta el amanecer, en la espectacular y teatral pista de baile de La Baronía.

Sin duda, Diana y Cristian supieron ir al compás de su boda y, nada más y nada menos que… Al natural.


La boda única de Chiara y Joan

La boda única de Chiara y Joan

Todos los novios quieren vivir una boda única, pero Chiara y Joan han conseguido que el día de su enlace lo fuera de verdad. Esta pareja encantadora, sonriente y espontánea ha convertido su día especial en una ocasión para celebrar el amor, la alegría, las ganas de vivir.

Porque si hay una palabra que se nos viene a la mente cuando miramos, junto con el equipo Marc Sánchez fotógrafo de bodas, las fotos de este día, es entusiasmo. Y es que a los novios les salía natural, su sonrisa de oreja a oreja lo decía todo: «celebramos el amor, nos celebramos a nosotros, celebramos nuestra felicidad con esta boda única».

Todo, desde las decoraciones hasta el peinado de la novia, hasta los gemelos del novio han sido perfectos. Y el cuidado de los detalles nos ha permitido sacar unas fotos espectaculares y realmente personalizadas. Por si fuera poco, los amigos y familiares de esta pareja nos han ayudado muchísimo: la naturalidad que han mostrado delante de la cámara ha hecho que nuestro trabajo fluyera como seda. La guinda del pastel para que esta boda única fuera realmente inolvidable fue el escenario de la masia Mas LLombart, a escasos kilómetros de Barcelona, un sitio perfecto para celebrar una boda única.

Y como los novios tenían más ganas de celebrar y nosotros más ganas de fotografiar, Chiara y Joan han decidido aprovechar también de una sesión de fotos post boda, para seguir disfrutando de sus trajes de novios y de su felicidad. ¿El resultado? ¡Ú-NI-CO!… como su boda única 🙂


Fotos post boda originales

FOTOGRAFÍAS DE POSTBODA ORIGINALES

La sesión de fotos post boda originales es una ocasión para alargar la emoción del día de la boda. Albert y Laura lo tenían claro y no han dudado ni un segundo en decidir volver a ponerse los trajes de novios, repetir peinado y vestir su mejor sonrisa.

Si bien es cierto que repetir la intensidad, la emoción, los nervios del día de la boda es tarea casi imposible, sí se puede disfrutar de una forma diferente, más libre, lejos de los nervios, de los posados y de la preocupación para que los invitados estén cómodos y disfruten.

Albert y Laura tienen una pasión: navegar. ¿Y qué mejor forma de disfrutar de ella que una sesión de fotos post boda originales? Vestidos con el atuendo que han llevado el día de la boda, pero ya marido y mujer, Albert y Laura han zarpado. Y esta vez con ellos iba el equipo de Marc Sánchez, listo para retratar a esta pareja de recién casados en un momento íntimo, feliz, intenso.

Los colores del mar, el escenario del barco y la felicidad de los novios han hecho que se necesitara poco más para sacar unas fotos post boda originales, naturales, frescas, que trasmitan felicidad. Porque en las miradas de Albert y Laura, dirigidas al horizonte, podía apreciarse toda la ilusión para el futuro, la esperanza y el amor que esta pareja se tiene mutuamente.

Y así, entre fotos más posadas y otras más espontáneas, entre retratos y planos más amplios, entre el azul del mar y el blanco del vestido de novia, la sesión de fotos post boda originales ha pasado en un abrir y cerrar de ojos. A ellos les quedan unas imágenes preciosas, que retratan la felicidad del momento y la confianza que tienen el uno en el otro. A nosotros nos queda la felicidad de haber podido disfrutar una vez más de un trabajo que permite obrar un pequeño milagro: capturar instantes como estos, y hacer que duren para siempre.