Sarah & Andreu

SARAH & ANDREU

 


¡Una boda siempre a la moda, de Jordi y Desirée!

¡Una boda siempre a la moda, de Jordi y Desirée!

Jordi y Desirée se conocieron hace 9 años y desde entonces que son inseparables. Tanto tiempo juntos inevitablemente hizo que el día de su boda pudieran reflejar con exactitud esa alegría, amor y conexión que comparten ellos dos con creces y que se hallan en cada uno de los instantes capturados por nuestro equipo fotográfico a lo largo de la celebración.

Jordi y Desirée son una pareja que les encanta viajar, ir a la montaña y estar en contacto con la naturaleza. Es así que la manera de desenvolverse de estos novios en ésa fecha tan especial no podía ser de otra manera que, al natural.

Nosotros, como fotógrafos de boda y conocedores de muchísimas historias de amor, apreciamos con todo nuestro corazón, ser parte de vuestro compromiso, de vuestra decisión de pasar el resto de vuestras vidas unidas, como esa sombra que siempre se halla justo detrás de vosotros y que no percibís hasta que algo que la delata. En este caso, ése algo es nuestro trabajo fotográfico o los recuerdos que vamos construyendo poco a poco durante el día de tu boda.

En definitiva, nos gusta pasar desapercibidos con el fin de capturar esos momentos más auténticos y espontáneos posibles, a través de nuestro estilo fotoperiodístico que hemos estado trabajando y desarrollando, a lo largo de los muchos años, que llevamos ya dentro de este grande y emocionante sector, como es la fotografía de bodas. Teniendo así, la certeza de que cada uno de los fragmentos de tiempo que congelamos para siempre, no se van a disolver, dañarse o incluso a desaparecer con los años, y que por lo tanto, van a quedar congeladas como un instante irrepetible y para siempre.

Les preguntamos a Jordi y Desirée por qué nos escogieron a nosotros para crear sus recuerdos en el día de su boda. Y una de las respuestas que nos dieron fue porque les dijimos que nosotros realizábamos, fotografías que no pasan de moda aunque pasen los años.


Rubén y Vanessa y... ¡Una boda vikinga en toda regla!

Rubén & Vanessa

Empecemos por la ceremonia, ya que no fue una cualquiera, sino la oficiada por David, uno de los mejores amigos de Rubén y, si de algo podemos estar convencidos después de vivir una boda al estilo vikingo como la de Rubén y Vanessa, es que David los ama y conoce con locura. ¿Y eso por qué? Por muchas razones; sin embargo, de todas ellas, podemos destacar el hecho de que David sabía que casarse en medio de un precioso y frondoso bosque como el de El Clar del Bosc, justo un 26, no era un mero accidente o casualidad.

Los árboles, esos maravillosos seres capaces de tejer raíces, caminos y destinos que se entrelazan entre sí hasta formar grandes bosques, como lo hacen las nuevas familias, son el analogismo perfecto para definir, en sólo un párrafo, a los dos enamorados.

La complicidad, el cariño y las miradas que se cruzaron ese día Rubén y Vanesa, delataban, sin lugar a dudas, las experiencias e historias vividas que han ido enraizando durante los más de 12 años que llevan juntos.

Seguro que para aquellos que no hayan tenido la oportunidad de conocer a los novios vikingos, un 26 de abril o un 26 de cualquier mes, esa fecha pasa desapercibida, convirtiéndose en un 26 más del calendario. Mas para Rubén y Vanessa, los 26 son más que dos números pares; son la suma de dos grandes recuerdos. El primero, el de Escocia, donde Rubén finalmente se envalentonó, como buen vikingo que es, para pedir matrimonio a su alma gemela, mejor amiga y espléndida novia vikinga, Vanessa. Y el segundo, el de su alianza oficial ante todas aquellas personas con un vínculo especial con los dos vikingos.

La naturalidadfrescura y espontaneidad; tanto de los novios, invitados, familiares como del entorno donde tuvo lugar la celebración, con la que pudimos trabajar como fotógrafos de bodas; ese 26 de abril de 2019, no se olvidará jamás.

Gracias, una vez más, por dejarnos formar parte de vuestras únicas y auténticas historias de amor en un solo día…

¡Vuestro día!


Diana y Cristian ¡Una boda al natural!

Diana y Cristian

Todos queremos tener recuerdos que hagan reírllorar, recordar esos momentos, con la sensación y satisfacción, con la que cualquiera que haya recibido un bonito regalo, disfruta y sonríe como un niño pequeño. Al natural.

Esa espontaneidad lo es todo. Tanto para nosotros, como fotógrafos de boda, como para Diana y Cristian en su día de sonrisas, carcajadas y cascadas de sentimientos vivos e intensos atrapados para siempre, sin el permiso del paso del tiempo.

Los familiares, amigos e invitados de Diana y Cristian, no nos dejaron indiferentes. Ya fuese por las despampanantes pamelas, a conjunto con los extravagantes y sofisticados vestidos, con los que las invitadas presumieron con la increíble soltura, estilismo y naturalidad, de quién los lleva puestos cada día de la semana, o por los distinguidos trajes que cada invitado lucía ese día, con la gracia única que define a cada uno de ellos, por sus gestos, abrazos, bromas y todo el cariño hacia la refrescante pareja de enamorados.

Después de una bonita balada de dos “sí quiero”, una unión sincera y muchos abrazos, en el Monasterio de Sant Cugat, nos trasladamos a una canción cañera de diversión y celebración, en el majestuoso castillo de La Baronía. Sin duda, el sitio perfecto que todo fanático del ‘dance’ debería pisar, por lo menos, una vez en su vida. ¿Y qué mejor que en el día de tu boda?

¡Pero no nos vayamos tan lejos! Hablemos pues, del banquete que tuvo lugar bajo la lluvia, en el que se requirió de conocimientos técnicos, artísticos y fotoperiodísticos, por parte de nuestro equipo fotográfico, para poder captar con exactitud y rapidez, los momentos más espontáneos y naturales de la boda.

No hay muchas noches como la del 25 de mayo. Para ser honestos, no hay ninguna igual. Fue un anochecer que se vivió, realmente, como si no hubiese un mañana. Se vivió de corazón. Lo que se desencadenó, a partir del baile nupcial de los novios, fue una innumerable cantidad de historias, risas y anécdotas, como la de las gloriosas hamburguesas de McDonald’s, en mitad de la noche. El mejor sustento para todo ser hambriento a las 0:00h y con ganas de bailar hasta el amanecer, en la espectacular y teatral pista de baile de La Baronía.

Sin duda, Diana y Cristian supieron ir al compás de su boda y, nada más y nada menos que… Al natural.


La boda llena de risas de Antonio y Patricia

La boda llena de risas de Antonio y Patricia

Seguro que si Antonio y Patricia tuvieran que definir el día de su enlace, dirían que la suya fue una boda llena de risas. Porque las carcajadas no dejaron en ningún momento de protagonizar el día de esta encantadora pareja, que se tomó el día del matrimonio como una fiesta en toda regla para disfrutar de sus familiares y amigos y, como no, de las promesas que iban a intercambiarse.

Está claro, como en toda boda que se precie no faltaron los momentos de emoción. Pero el carácter de los novios y de sus familiares consiguió sacar aún de las lagrimas de conmoción el sonido único de las risas.

Es el caso de las damas de honor, que tuvieron que lidiar con los mil y un botones del vestido de novia precioso que llevaba Patricia. Al final, se lo tomaron con humor, torciendo la cara y sacando la lengua, y celebrando el abrochar cada botón como la victoria de una carrera olímpica.

La masía de Can Magí fue el escenario perfecto para esta boda llena de risas: elegante, preciosa pero también con muchos espacios perfectos para una celebración a lo grande. Y justo así se lo pasaron los novios y los invitados: entre narices de payaso, amigos fiesteros y los novios y su alegría y entusiasmo el día pasó volando.

En las fotos de esta boda divertida hemos intentado reflejar las felicidad de todos, todos los que acudieron a celebrar el amor que Antonio y Patricia se tienen y que han prometido seguir teniéndose. Porque cada uno de los participantes ha hecho que este día fuera especial, mágico. Y los novios han podido disfrutar de un día compartido con las personas que quieren, pero también de mágicos momentos a solas.

Las fotos en el coche nupcial o con el espléndido escenario de Can Magís son un ejemplo de la magia de este día, de la complicidad, confianza y deseo que Antonio y Patricia se tienen mutuamente. Esperamos que estos novios encantadores puedan recordar y volver a vivir su boda llena de risas cada vez que vuelvan a ojear las fotos de este día.


Yolanda y Ramón, una sesión de fotos preboda

 

LA BODA DE YOLANDA Y RAMÓN

Yolanda y Ramón eligieron hacer una sesión de fotos preboda en el barrio barcelonés del Born. Esto nos ayudó a conocernos, encajar y empezar a comprender las dinámicas de la pareja. Nos reímos, paseamos, corrimos y nos divertimos mucho buscando lugares característicos del barrio que nos permitieran contar el amor que se prometerían al cabo de unos pocos meses.

Igual que en la sesión de fotos preboda, el día de la boda, todo fluyó sin ninguna necesidad de construir momentos especiales para las fotos. Los momentos retratados en las fotos en las que los novios se preparan, cada uno por su lado, para ir a prometerle al otro amor, respeto y complicidad, cuentan una historia de esperanza, futuro e ilusión. La espontaneidad que se observa en las imágenes es la misma que se respiraba durante la celebración.

Como fotógrafo de bodas, he buscado retratar la frescura de esta pareja: Ramón es una persona alegre, le encanta bailar y ha celebrado su día compartiendo momentos únicos con sus amigos. Yolanda es toda dulzura: su mirada vale más que mil palabras, y su sonrisa ilumina todas las fotos.

Yolanda y Ramón han elegido celebrar su día en la masia de Can Carol, en Capellades, que ha sido el escenario perfecto para una boda llena de entusiasmo, momentos compartidos y felicidad en estado puro.